Presidente: Gonzalo Martínez LouridoVicepresidenta:María Asunción Rodríguez BarcaSecretario:Rafael Lago GilVicesecretaria:María Elena Fernández RodríguezTesorera:Isabel Fernández HermidaVicetesorero:Luis Villar GarcíaVocales:Jesús Fernández ChaoMaría Jesús Fernández SolísMercedes Lino Varela
En la Asamblea General Ordinaria de la Sociedad Filarmónica de Pontevedra celebrada el pasado día 2 de octubre, y a propuesta de la Junta Directiva, se aprobó por unanimidad nombrar Presidente de Honor y concederle la Medalla de Oro de la Sociedad a José Carlos Fontoira García.José Carlos Fontoira fue Presidente desde 1995 hasta el 2 octubre de 2009, fecha en que cesó, por motivos personales, a petición propia. Durante su larga etapa presidencial llevó a cabo una labor ejemplar, viviendo la Sociedad momentos de gran brillantez. Además del cargo de presidente, José Carlos Fontoira había ocupado el puesto de vocal desde 1978 a 1984 y de vicepresidente desde 1984 hasta 1995. Pertenece a una familia muy vinculada a la Sociedad. Su padre, Celestino Fontoira Peón, además de socio fundador, fue presidente desde febrero de 1956 hasta julio de 1984.
Con la asistencia de un nutrido grupo de socios, el pasado viernes, día 2, celebró la Sociedad Filarmónica de Pontevedra su Asamblea General Ordinaria. Se inició la misma con la exposición por parte del secretario, Rafael Lago, de las actividades llevadas a cabo por la Sociedad durante la temporada pasada, así como las previstas para la presente. A continuación, la tesorera Isabel Fernández dio cuenta del estado económico de la Sociedad.El siguiente punto del orden del día, era la elección de nuevo presidente, ante la renuncia del actual, José Carlos Fontoira García. La Junta Directiva propuso para dicho cargo a Gonzalo Martínez Lourido, que hasta ahora venía desempeñando el cargo de vocal. Dicha proposición fue aprobada por la Asamblea.Fue precisamente el nuevo presidente quien se dirigió a los socios con el fin de solicitarles su autorización para una posible subida de cuotas, teniendo en cuenta que el caché de los músicos ha subido considerablemente y que las cuotas de la Sociedad llevan muchos años congeladas. La Asamblea aprobó dicha subida, con lo que la cuota pasará de 8 a 10 euros mensuales.Gonzalo Martínez Lourido es una persona profundamente vinculada a la Sociedad Filarmónica de Pontevedra. Socio desde muy niño, su padre, José Martínez Tiscar, además de socio fundador, fue tesorero desde 1934 a 1949 y secretario desde 1949 hasta su muerte, acaecida en 1971. Gonzalo Martínez ya había ocupado cargos en la directiva de la Sociedad en etapas anteriores.
La pianista Maria Canals ha fallecido esta mañana a los 96 años de edad, según han informado fuentes del Concurso Internacional de Música fundado por la misma artista.Maria Canals (Barcelona, 1913) había cursado estudios en la Escuela Municipal de Música de Barcelona, perfeccionándose con Ricard Viñes. La artista ejerció una importante labor pedagógica, creando el Premio Maria Canals de interpretación musical que ya ha llegado a las 56 ediciones. Autora además del libro Una vida dins la música, Canals realizó numerosas giras, recitales y grabaciones, concediéndole en 1982 el Gobierno francés la medalla de Caballero de la Orden de las Artes y de las Letras y en 1990, la Generalitat de Cataluña, la Creu de Sant Jordi.
La Real Filharmonía de Galicia ofrecerá en su nueva tempora un total de 23 programas de abono, que alternarán obras del gran repertorio sinfónico con algunos estrenos. La orquesta inaugurará el curso el próximo 24 de septiembre con un monográfico dedicado a Mozart, interpretando junto al Coro da Fundación Príncipe de Asturias y a las órdenes de Jonathan Webb la obertura de Idomeneo, Les petits riens y Misa en do mayor, con Marta Matheu, Cristina Faus, Juan Sancho y David Menéndez como solistas.La formación ofrecerá a lo largo de la temporada, entre otras obras, las Sinfonías nº 34 y 28, Concierto para violín nº 4 y Concierto para piano nº 16 del genio salzburgués, así como las Sinfonías nº 85, 103 y 104 de Haydn, la Ofrenda musical de Bach, el Concierto para violín en mi menor op.64 de Mendelssohn, La voz humana de Poulenc o la Gran Misa nº 3 de Bruckner, en la clausura del ciclo Xacobeo Classics, bajo la batuta de su director titular, Antoni Ros-Marbà. Y dentro de su política de apoyo a la difusión de autores gallegos, la agrupación estrenará Fanfarrias Xacobeas de J.Durán y Concierto para violín de O.Vázquez, sin olvidar el programa consagrado a José Arriola.Por el podio de la orquesta pasarán además directores como Paul Daniel, Juanjo Mena, David Afkham, Christoph König, Amaury Serrate, Maximino Zumalave, Günter Pichler, Frank Peter Zimmermann, Helmuth Rilling, Manuel Hernández Silva, Antoni Witt, Johannes Debus y Carlos Miguel Prieto, conformando el capítulo de solistas los pianistas Lars Vogt, Joanna MacGregor y Ilona Timchnko, los violinistas Arabella Steinbacher, Ildkó Oltai, Carolin Widman y James Dahlgren, la oboísta Christina Dominik, el violista Roberto Díaz o el violonchelista Enrico Dindo.La formación se trasladará por lo demás a otras ciudades de Galicia, como Pontevedra, Vigo, Ferrol y A Coruña, realizando en octubre una gira por Pamplona y Valladolid dentro del ciclo de Orquestas del Camino de Santiago, con Ros-Marbà al frente y Enrico Dindo como solista. Igualmente, está confirmada su presencia en el próximo Música-Musika de Bilbao, interpretando en marzo de 2011 piezas de Mozart.
Sir Charles Mackerras, uno de los directores más destacados del siglo XX, auténtico maestro en la música de Mozart y Janácek, falleció ayer, día 15, a la edad de 84 años. Aunque era conocido su delicado estado de salud, su muerte ha sorprendido a la comunidad musical internacional, que ha quedado huérfana de una de las batutas más refinadas, amante del más intenso detallismo sonoro y de los planos orquestales perfectamente diferenciados y equilibrados, de nuestro tiempo.Mackerras, hijo de padres australianos, nació en Nueva York en 1925, regresando a muy corta edad a Sidney. En el conservatorio de esa ciudad estudió oboe, antes de interesarse por la dirección. Se afincó en Inglaterra en 1946 para trasladarse después a Praga, donde seguiría los cursos de Václav Talich, quien tanta huella iba a dejar en su arte de la dirección orquestal. A partir de 1948 Mackerras trabaja en Londres, convirtiéndose en director musical y artístico del Teatro Sadler's Wells hasta 1977, colaborando al mismo tiempo con la Royal Opera House y la English National Opera. Entre 1961 y 1970 actúa con frecuencia en Alemania, donde es director invitado permanente de las Staatsoper de Berlín y Hamburgo. En 1972 debuta en el Metropolitan Opera de Nueva York y en 1973 en la Opéra de Paris, siendo nombrado ciudadano de honor de Praga, donde dirige regularmente su orquesta filarmónica en los ochenta; desde esa ciudad dará además conocer al mundo la producción operística de un gigante lírico del pasado siglo, Leos Janácek. También allí se produjo uno de los momentos cumbre de su carrer, en 1991, con la reapertura del Teatro Estatal de Praga, escenario de la primera representación de Don Giovanni, dirigiendo una nueva producción de esa ópera como celebración del bicentenario de la muerte de Mozart. En 1973 dirigió el concierto de gala con que se inauguró la Ópera de Sidney, y en 2007 uno de los conciertos de conmemoración de los 75 años de la sinfónica de esa ciudad. Entre 1987 y 1992 dirigió la Ópera Nacional de Gales.
El Festival Via Stellae -Festival de Música de Compostela y sus Caminos- llevará en su quinta edición, a lo largo de este julio, 125 conciertos a medio centenar de ayuntamientos gallegos y “lugares singulares” por los que pasan las distintas rutas a Santiago, tal como explicó hace unas semanas en la presentación del certamen el gerente de la S.A. de Xestión do Plan Xacobeo, Ignacio Santos. Se trata de la “edición más ambiciosa” hasta el momento, que muestra “una especial preocupación por los músicos y creadores gallegos” y por “el diálogo intercultural entre los distintos géneros musicales” con el objetivo de establecer “cierta relación de complicidad con el público”, según indicó por su parte el director del festival, Víctor Carou. Por lo demás, el conselleiro de Cultura Roberto Varela señaló que la programación, la “más grande y completa de su historia” y con una oferta “variada y heterogénea”, demuestra la “grandísima apuesta del Xacobeo 2010 por la mejor música del mundo”, que “llegará a toda Galicia a través de las vías de peregrinación”. Por otra parte, el festival constituye ya a su juicio una cita “imprescindible” y “de referencia a nivel nacional e internacional”.Por los distintintos escenarios gallegos pasarán así formaciones como Les Musiciens du Louvre-Grenoble con Marc Minkowski al frente, la Orquesta Barroca de Venecia, la Mahler Chamber Orchestra, Les Talens Lyriques, Les Arts Florissants, Odhecaton o Trondheim Soloists, y entre otros solistas Anne Sofie von Otter, Magdalena Kozená, John Mark Ainsley, Viktoria Mullova, Roberta Invernizzi, Verónica Cangemi, Marie-Nicole Lemieux, Antoine Tamestit, Simone Kermes, Ann Hallenberg, Michael Chance, Romina Basso o Mark Padmore.Además de las grandes actuaciones de figuras internacionales, que se desarrollarán en auditorios, teatros y lugares patrimoniales y emblemáticos, el festival estará articulado en cuatro apartados particulares, “Via Stellae 20/21”, “Off Stellae”, “Conciertos Express” y “Música e Arte”. Así, “Via Stellae 20/21” ofrecerá una selección de obras de música contemporánea, de clásicos del siglo XX y de compositores gallegos. “Off Stellae” supondrá una alternativa en cuanto a contenidos y espacios de actuación a cargo de jóvenes y prometedores talentos, mientras la sección “Conciertos Express” propondrá sesiones de 30 minutos en claustros e iglesias de Santiago. Por último, el apartado “Música e Arte” combinará conciertos con visitas guiadas a espacios singulares como el Monasterio de Samos, el Museo Marco de Vigo o la Catedral de Tui.Una de las principales novedades de esta edición de Via Stellae será la Academia Contemporánea Via Stellae, ciclo de cursos que supondrá como colofón final para sus alumnos la interpretación en directo, a lo largo de cuatro conciertos, de La historia del soldado de Stravinski. Por otro lado también se estrenará, en colaboración con el Centro de Música Barroca de Versalles, un espectáculo de mimo, danza y magia basado en las óperas del compositor barroco André Grêtry, titulado La bella y la bestia.
El director de orquesta ruso Fuat Mansurov falleció el pasado 12 de junio en Moscú a los 82 años, reuniendo su funeral el pasado viernes, en un Teatro Bolshoi del que fuera titular musical y donde había dirigido óperas durante más de cuatro décadas, a destacadas figuras de la vida cultural y musical rusa. Fuat Mansurov (Almatí, 1928-Moscú, 2010) se graduó con las más altas calificaciones en el Conservatorio de Alma-Ata (Kazajstán, Rusia), trabajando en la capital de la República de Tatarstán al frente de diversas orquestas, como la del Teatro de la Ópera, la Orquesta Sinfónica de la Radio Estatal o la Orquesta del Conservatorio que, bajo su dirección, fue distinguida con la Medalla de Oro en el Festival Internacional de Jóvenes Orquestas de Moscú. Mientras realizaba cursos de postgrado junto al maestro L. Guinzbourg, fue nombrado director de la orquesta del Teatro de la Ópera y Ballet de Kazakstán, colaborando durante ese período con Igor Markevich y obteniendo al poco tiempo una importante distinción en el Concurso Nacional de Dirección Orquestal de Moscú. Conocido como el “Karajan ruso”, debutó en el Teatro Bolshoi de la capital rusa con la ópera La novia del zar de Rimsky-Korsakov, convirtiéndose en su director titular durante cerca de cuarenta años. Mansurov compatibilizó ese cargo con la dirección de la Orquesta Nacional de Tatarstán y con sus actuaciones en giras y conciertos en las principales salas de Europa (Royal Concertgebouw de Ámsterdam, Musikverein de Viena, Berliner Philarmonie o Tonhalle de Zurich, presentándose en diversas ocasiones en nuestro país: Teatro Real de Madrid, Auditorio Nacional, Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Palau de la Música de Barcelona, Palacio Euskalduna de Bilbao, etc.).
El compositor noruego Arne Nordheim, pionero en el campo de la música electroacústica escandinava y en la relación entre diversas disciplinas artísticas, falleció en Oslo a los 78 años. Nordheim estaba considerado “uno de los más relevantes autores noruegos de su generación”, según ha declarado Absjörn Schaatun, presidente de la Sociedad de Compositores Noruegos, añadiendo que escribió “obras comparables por su grandeza a las de Mahler”.Arne Nordheim (Larvik, 1931) estudió en los conservatorios de Oslo y París con la idea, según su biógrafo Harald Herresthal, de superar las barreras entre las diferentes formas artísticas y de transcender, también, cualquier límitación geográfica. Así, una cantata de 1975 sería interpretada por 300 músicos dispersos en cinco localidades noruegas separadas por miles de kilómetros; el compositor coordinó desde una estación de radio en Oslo las partes de cada conjunto para “fundirlas en un contexto sonoro coherente”, según ha dicho Herresthal, agregando que “el secreto de su éxito como creador fue creer que lo imposible resultaba posible”.Entre las obras más destacadas de Nordheim -estrenadas por grandes solistas, entre otros Mstislav Rostropovich- figuran Aftonland (1957), Canzona (1960), Epitaffio (1963), el ballet Katharsis (1962) para orquesta y cinta magnética, The Tempest o Magma (1988), estrenada ésta con ocasión del centenario del Concertgebouw de Amsterdam.
Yvonne Loriod, gran pianista y pedagoga, viuda del compositor Olivier Messiaen de cuyas obras fue privilegiada intérprete, falleció ayer a los 86 años. Según ha dicho el pianista Roger Muraro, uno de sus antiguos alumnos, “tenía una personalidad muy fuerte y era excepcional en su ámbito, una figura emblemática en lo que se refiere a las exploraciones musicales de la segunda mitad del siglo XX”. Yvonne Loriod (Houilles, 1924) estudió en el Conservatorio de París, donde tuvo como profesor a Olivier Messiaen y con quien se casó en 1961, y cuyas composiciones para piano había estrenado desde el año 1943. Intérprete de vasto repertorio, desde los clásicos hasta la música de su tiempo, ha sido considerada una de las más destacadas representantes del piano contemporáneo, ofreciendo en estreno mundial piezas de Boulez o Jolivet y dando a escuchar por primera vez en Francia algunas composiciones de Bartók o Schönberg. Además de su carrera interpretativa, Loriod dio clases en el Conservatorio de París entre 1967 y 1989, formando a importantes músicos e impartiendo cursos en diversos países de Europa e Iberoamérica, así como en Estados Unidos. Por otra parte a ella se debe, junto a Heinz Holliger y George Benjamin, la terminación del Concert à Quatre dejado incompleto por Messiaen, y también la edición del Traité de rythme, de couleur et d’ornithologie, obra de más de cuatro mil páginas en la cual su esposo había trabajado durante más de cuarenta años.